No puedo tenérselo en cuenta,no puedo odiarlas por esto,ellas son así.Y si mis musas me han abandonado,yo lo encajo con elegancia,sin descolocarme mi sombrero de copa.A veces juegan conmigo,como un naufrago entre olas,me arrastran,me suben y me bajan,y yo,tonto de mí,espero a que me dejen en alguna orilla.Sin duda,sin ellas,mi cabeza es un sótano con goteras,un paseo sin agua por el desierto de Yuma,una carta sin sello.Entonces,en la noche,me siento cómodo,y me dedico a esperar,con la única táctica de la paciencia,deseando que se cuelen por debajo de la puerta,y las veo llegar,cargadas de versos,y me hago el despistado,como que no va conmigo....y entonces suena esa sinfonía agridulce,cierro los ojos,y se que ya puedo empezar
Eres un músculo insano,que vibra como una pelea de gallos,que a menudo se sirve de primer plato.Eres un rey sin trono,un abismo sin fondo,con fecha de caducidad al dorso.Un regalo sin papel,con sabor a hiel o a miel,el objeto más barato de una tienda de todo a cien.Un tambor en tiempos de guerra,una obra moldeada con tierra,una espera casi eterna.Un atajo al crematorio,miles de cicatrices de recordatorio,una estrella que no se ve desde el observatorio.
Hubo un tiempo,en el que yo dormía solo,y dormía con mi peor enemigo.No hacía versos,si no que mascaba hip hop,seguramente,pesaba menos que mi sombra.Hubo un tiempo,que mi sonrrisa estaba en latas de conserva bajo el mar,que mis latidos eran una ruleta rusa donde no podía apostar,donde el frío era mi hogar.Hubo un tiempo de miradas incomunicadas,un poco cansadas,de andar de aquí para allá.Hubo un tiempo,que andaba a destiempo,y del terremoto de mi vida era el epicentro.Hubo un tiempo,que no nos entendiamos ni jugando al mus,que huiamos de parada en parada del autobús,que yo era yo,y tú,eras tú.
No,no me reconozco,en los viejas letras de mis viejas libretas.Me pregunto quien será ese que tambien te amaba a través de mis versos.No entiendo el significado de estos borrones de tinta,que intentan en vano ocultar tu nombre.No me dicen nada,las fechas señaladas,la monotonía de tu canción favorita,tus risas enlatadas en una caja de bombones sin alcohol.Mi colección de tus miradas,empieza a desteñir con las lágrimas vaciadas.No puedo evitar el suspirar,mientras veo nuestras fotos,en aquel sitio tan lejano cerca del mar.Pongo en perchas,todas aquellas fechas,que antes eran una fiesta para los dos,y el sexo, era hacer el amor.No entiendo,que me despierto,y sienta esta especie de vértigo,y no sé el por qué,mi poesía está poseida,por nubes negras,que cantan....que llueva,que llueva....Y mi cabeza es un ring,en una esquina ,el PRINCIPIO,en la otra, el FIN.No me hagas elegir,si esta vida está perdida,y no encuentro una despedia,déjame una esperanza,no decir adios,si no hasta mañana
Recuerdo que mi corazón era una especie de buzón,y allí estabas tú,y aquella publicidad que ya nos recordaba que era verano.Recuerdo que mi sabor favorito eras tú,y que pensaba que nunca me empacharía de ti.Recuerdo que tus besos eran suaves,como masticar una nube,compartiendo el oxígeno de nuestros pulmones.
No recuerdo cuando empezó la caida,como te convertiste en una Mamba negra ,y yo,en un miserable ratón.No recuerdo nuestros gritos al cielo,las miradas afiladas,el me voy a dormir a otra habitación.No recuerdo bajar cuando tú subías,besos como una cena fría.No recuerdo el portazo del adios.
Por eso a veces,para recordar necesito esta canción,que me habla de tu corazón
A estas horas de la madrugada,no puede ser bueno para el corazón,lo sé,pero ya ves,aquí estoy,escuchando a Tony Bennet..Haciendo sumas y restas,preguntando cuantos días han pasado,y cuantos han de pasar.Haciendo mapas mentales,de lugares que ya no pisaremos juntos,de cual será la distancia real que nos separa.
Mr.Bennet sigue a lo suyo,preguntando cual será tu forma de ver esta noche,y yo,me dejo llevar entre el cansancio y el sueño,dándome cuenta, que lo veo todo más claro, cuando cierro los ojos,y juego a desordenar tu nombre.
Decido empaquetarme en cama,pero antes de apagar la luz,Mr Bennet,me recuerda que hay un corazón frío frío.....y sonrrio,recordando que el mío,debe estar en alguna oficina de objectos perdidos.
Vuelvo a esta terapia,a escribir cosas que nunca dije,ni diré.Para mí,escribir son cosquillas en los pies.No recuerdo la primera vez que necesité escribir,ni el por qué......pero se ha convertido en algo necesario (y de paso me ahorro el Psicologo).